¿Cuál
es el mejor estilo?
A la hora de vestir las ventanas no hay por qué
complicarse la vida. Tratemos de simplificar y
ser prácticos. El estilo de una cortina dependerá
siempre de la decoración general del ambiente.
En general, trata de huir de diseños recargados
con frunces muy complicados o bandós muy trabajados.
Las últimas tendencias en cuestión de cortinas
se inclinan hacia la simplicidad, telas poco pesadas
que tamizan la luz natural sin convertirse en
una barrera.
¿Cómo decorarlas y recogerlas?
Las barras de sujeción son otro aspecto a tener
en cuenta. La barra ha de ser escogida en función
del estilo de la cortina. Hierro forjado, aluminio,
latón, acero y madera son los materiales más usados
para la fabricación de este soporte. Los remates
de los extremos de la barra admiten todo tipo
de diseños y acabados dependiendo del estilo de
la cortina y más específicamente, del estilo que
queramos imprimir al ambiente.
Acabados en forma de piña, estrella o lanza, bolas
de cristal ... lo que tu imaginación te sugiera.
En cuanto a la manera de recogerlas, lo más usual
son los alzapaños, pero existen infinidad de formas
de sujetarlas fuera de esta solución. Cordones
de pasamanería, bramante, cordones de colores,
borlas ...
Para cada ambiente, la
que corresponda
La cocina admite desde el tradicional visillo
combinado con encajes (casi indispensable en cocinas
de estilo rústico) hasta el práctico estor de
loneta o algodón que demanda una cocina de línea
vanguardista. Es importante que los textiles utilizados
en esta habitación de la casa sean resistentes
y fácilmente lavables. La loneta y el algodón
cumplen ambas pautas. Si se decide por un visillo
los tejidos más recomendables son el tul, el rayón,
o la gasa.
En el baño procura
que las cortinas de ventanas y las de la bañera,
si las hubiera, estén perfectamente complementadas.
La cortina de la bañera puede ser perfectamente
la misma que pongas en la ventana siempre y cuando
tengas la precaución de colocarle un forro interior
de PVC para proteger el tejido de la humedad.
En dormitorios infantiles
lo más práctico es el uso de estores adaptados,
tanto en colores como en estilos, a la decoración
del ambiente. El uso de textiles de algodón es
muy recomendable por su capacidad para no acumular
electricidad estática, su facilidad de lavado
y su resistencia al calor.
En dormitorios de matrimonio
los tejidos como la seda, el satén o el raso pueden
dar mucho juego en habitaciones de corte clásico.
La loneta, el algodón o el lino irán bien en habitaciones
de estilo moderno. En este ambiente opta por los
cortinajes tradicionales ya que, por sus especiales
características, se presta a lucir cortinas de
mayor volumen.
Livings y comedores
aceptan también amplios cortinajes, salvo diseños
muy minimalistas en los que se hace necesario
el uso de cortinas muy livianas. La razón fundamental
es que, habitualmente, estos ambientes poseen
grandes ventanales en las cuales encajan muy bien
cortinas de cierto peso visual.
Las tendencias más actuales
proponen cortinas de cuadros y estampados florales,
con fondos en tonos amarillos, azules, ocres y
rojizos. Procura que cortinas, tapizados y demás
textiles del ambiente vayan en perfecta consonancia
para generar equilibrio.
|